Enseñando a colaborar y cooperar: recursos para profesores que lideran grupos de trabajo por proyectos

Hablar de ABP, o aprendizaje basado en proyectos, ya no es noticia en ningún centro escolar ni coge a ningún profesor ni familia por sorpresa. Ahora bien, ¿estamos formando equipos de trabajo que puedan realmente beneficiarse de todas las virtudes que ofrece esta metodología? ¿Distinguimos correctamente entre cooperación y colaboración en el aprendizaje? ¿Somos capaces de motivar al alumnado?

Diferencias entre aprendizaje cooperativo y aprendizaje colaborativo

Si pensabas que el aprendizaje cooperativo y colaborativo eran lo mismo, continúa leyendo y descubrirás que no es así. Aunque ambos son parecidos, los papeles de profesor y alumno cambian en cada uno de ellos y suponen dos maneras muy distintas de trabajar.

El aprendizaje colaborativo, también conocido como trabajo en equipo es un tipo de aprendizaje en el que los alumnos se dividen en pequeños grupos de conocimiento y habilidad similares, para encontrar una solución al problema planteado por el profesor y completar la tarea asignada. Su organización es autónoma y, aunque los alumnos se coordinan, no hay una planificación específica. El reto principal de los participantes del grupo es entrenar sus habilidades de trabajo en equipo y enfocar el proceso adecuadamente para que todos colaboren de manera equitativa. El profesor hace de mero observador.

Por el contrario, en el aprendizaje cooperativo, el objetivo es complementar las aptitudes de cada estudiante, por lo que el profesor se encarga de formar los grupos basándose en las habilidades y conocimientos de los alumnos. En este tipo de trabajo en equipo, el estudiante desempeña un papel específico dentro del grupo para conseguir un resultado final satisfactorio. El profesor debe definir las normas de cooperación, el papel de cada alumno y ayudar con la organización de las distintas etapas del trabajo. El reto al que se enfrenta es conocer muy bien el perfil de sus estudiantes para evitar que se desmotiven en el proceso.

La desmotivación: principal dificultad a la hora de aprender

¿Qué sucede con los alumnos a partir de la etapa de primaria? ¿Por qué presentan, cada vez de forma más temprana, una actitud de indiferencia ante el aprendizaje? Estas preguntas nos hacen indagar en las causas (transformación de la sociedad, metodologías de enseñanza cambiantes, nuevos modelos familiares y perfiles docentes, etc.) pero, sobre todo, nos instan a buscar y aplicar nuevas estrategias que eliminen la barrera que supone la desmotivación en las aulas.

El aprendizaje por proyectos bien aplicado es la mejor arma contra este problema, ya que estimula la curiosidad de los alumnos y se apoya en sus habilidades por lo que fomenta su motivación intrínseca.

Retos a los que se enfrenta el profesor. Consejos, buenas prácticas y recursos

Todos los profesores de cualquier etapa educativa tienen la enorme responsabilidad de contribuir de forma activa y efectiva a la consecución de aprendizajes duraderos en el alumnado, y se enfrentan a múltiples retos. Por eso, ante esta difícil tarea, especialmente en las etapas de infantil y primaria, queremos recordar una serie de consejos útiles y proponer recursos prácticos que combinen aprendizaje colaborativo y cooperativo con el objetivo de ayudar a mantener la motivación de profesores y alumnos y conseguir que el proceso de aprendizaje basado en proyectos esté libre de obstáculos para todas las partes implicadas.

➜ CONSEJOS Y BUENAS PRÁCTICAS:

Los alumnos solo aprenden aquello que les resulta útil. Para ello recuerda…

➜ RECURSOS PRÁCTICOS PARA TRABAJAR ABP DENTRO DEL AULA:

El poder de los cuentos: sácale partido a la biblioteca de aula con sesiones de cuentacuentos, o actividades de fomento a la lectura. Normalmente los cuentos despiertan muchas dudas, preguntas o incertidumbres. No sería la primera vez que, si el protagonista del cuento es un animal o un personaje famoso, los alumnos quieran comenzar a investigarlo. Como ejemplo, puedes revisar el proyecto 9 meses, 9 cuentos.

Básate en las emociones que los alumnos experimentan en distintos momentos del año para que investiguen sus causas y consecuencias. La alegría durante el Carnaval, los temores en la festividad de Halloween (proyecto: El Miedo), la ilusión en Navidad, etc., el abanico de posibilidades es infinito.

Aprovecha los momentos vitales de tus alumnos para desarrollar proyectos multidisciplinares. Conoce a tus estudiantes, hazles preguntas. ¿Quizás algún compañero ha estado de viaje? ¿Por qué no averiguar más sobre el país al que ha viajado? Esto resulta muy beneficioso en los centros con una convivencia multicultural significativa.

Quizá otro alumno ha descubierto a un grupo musical mítico escuchando la radio de camino al colegio: The Beatles, The Rolling Stones, Metallica, Queen, etc.; un proyecto musical en el que puedes combinar historia, idiomas, geografía, o arte.

Si lo que buscas es un alto nivel de motivación, mantente siempre alerta ante los intereses espontáneos del alumnado y estudia sus posibilidades curriculares. No te pierdas proyectos como la Rueda de Preguntas Interesantes, o la Hora del Genio para usar sus inquietudes como motor de aprendizaje.

No subestimes la importancia de crear juntos un entorno de aprendizaje cómodo y atractivo. Haz clic en el siguiente enlace para inspirarte y piensa en la cantidad de proyectos que puedes poner en marcha en tu centro. El proyecto Learning Together (Aprendiendo Juntos) fue galardonado con el premio EITA (European Innovative Teaching Award) 2022.

Utiliza sucesos o acontecimientos de actualidad. En este apartado te proponemos el Reto de la Semana; una actividad en la que se presenta un tema real y de actualidad para que los alumnos reflexionen y propongan diferentes soluciones. Al final de la semana se decide cuál ha sido la respuesta más original, o más efectiva, y se crea un mural de actualidad. Con esta actividad los alumnos ponen en práctica su capacidad crítica y deductiva, a la vez que se mantienen informados.

Los días de…: en este caso, el interés parte del profesorado o del centro. También puede ser una iniciativa de alguna entidad comunitaria o cultural. No existe una motivación previa por parte del alumnado. Será necesario prestar atención a las acciones que vaya a realizar el profesorado para desencadenar la motivación previamente al inicio del proyecto. La principal ventaja es que permite la planificación previa al inicio del curso y es un plan B muy atractivo a tener en cuenta.

Échale un vistazo al  Día de la Mujer en el aula: series, documentales, juegos, libros, podcasts, cortometrajes, historias femeninas y muchos otros materiales útiles para educar a los estudiantes en igualdad de género.

Encargo: se trata de proponer a un grupo de alumnos para que se encargue de una actividad de centro y tome decisiones al respecto. Por ejemplo, diseñar un plan de acogida y bienvenida para nuevos alumnos y alumnas. En este caso se abre también la posibilidad de la realización de proyectos colaborativos con otros centros y países. Para ello será necesario atender de forma muy cuidadosa las actividades que provoquen y mantengan el interés del alumnado.

Enseñar a colaborar y cooperar significa hacer que los estudiantes aprendan a solucionar problemas juntos evitando la desmotivación, el aburrimiento y la pérdida de oportunidades para la mejora y el desarrollo. Facilitar herramientas y recursos a los profesores para poner en marcha equipos de trabajo que cumplan con los objetivos que persigue el aprendizaje por proyectos es dotar a los alumnos del referente que necesitan para desarrollarse y el punto de partida sobre el que aprender a vivir. Quizá en un futuro no muy lejano hablaremos de colegios sin aulas y sin currículum en los que todo empieza en el propio estudiante y el centro está en sus inquietudes. Quizá ese sea el siguiente desafío.

 #Recursos #ABP #Lectura #Profesores #Herramientas #NosGustaEducar

Comparteix en:

També et pot interessar: